Los servicios públicos y privados

La creación de unas prestaciones mínimas de servicios a partir de la fundación y creación de su primer Cabildo, a principios del siglo XVI, se centrará en aspectos esenciales: Cárcel (alquiler de una casa en 1508), Matadero (1526), mercadillo en la Plaza del Adelantado y, especialmente, el reto del suministro de agua a la Villa (inicial traída desde Las Mercedes, en 1501, hasta la culminación de una red de caños has la plaza de arriba en 1530). Asimismo, en la mejora de las comunicaciones, el ornato urbano, los suministros alimenticios y la salubridad.

A partir del siglo XVI se desplegarán notables esfuerzos por garantizar el orden público (alguaciles y cárcel, de una parte; organización de la acción judicial, en primera instancia, de otra). En relación a la asistencia sanitaria el Cabildo pagará salario a médicos titulados y apoyará el despliegue de dos Hospitales en la Ciudad (hospital Real de Los Dolores y…..).

Las medidas adoptadas sucesivamente por el Cabildo tenderán a mejorar el espacio público, en clave de salubridad (caminos impracticables, calles inmundas, calles empedradas después de 1530, pregones sobre higiene pública-limpieza de calles; fijación de «muladares» para residuos, etc.), al mismo tiempo que se despliegan esfuerzos para mejorar los caminos más importantes (La Laguna al Puerto de Santa Cruz, Camino a La Orotava y Camino a Candelaria) y a los «comarcanos» (Las Mercedes, Tegueste, Bajamar, etc.).

El abono por el Cabildo de salario a un maestro de primeras letras resultará insuficiente, supliéndose las carencias en materia formativa por la acción de las actuaciones aprobadas por los Sínodos de la Diócesis (creación del servicio de educación básica y enseñanzas religiosas para los niños en las instalaciones eclesiásticas). Sin embargo, la formación de rango superior sólo se dispondrá para los hijos de las familias ennoblecidas y burguesía comercial (Seminario de nobles, contratación de «ayos», estudios en Universidades de la Península o del extranjero), con la introducción, a partir de principios del XIX de la primera Universidad de San Fernando – con corto recorrido temporal – y, con posterioridad, del Instituto de Canarias.