La organización institucional de La Laguna: Cabildo de Tenerife y Municipios exentos (La Orotava y el Puerto de Santa Cruz). El período liberal y las segregaciones municipales (s. XIX).

A partir de la Fundación oficial de la Ciudad de San Cristóbal de La Laguna, fijada por el Adelantado el 26 de julio de 1497, se inicia la andadura del primer Consejo o Cabildo de Tenerife con sede permanente, hasta principios del s. XIX, en el núcleo histórico de la Ciudad.

En las primeras sesiones del Consejo se designan oficialmente regidores entre los deudos y fieles del Adelantado, se solemniza la fundación y de fijan unas primeras Ordenanzas urbanas.

Las primeras Casas Consistoriales se construirán en la década 1520-1530 y la Ciudad conseguirá los reconocimientos de la Corona: escudo de armas (23 de marzo de 1510), título de Ciudad (adopción por el Cabildo en 1514 y confirmado por R.C. de 20 de enero de 1531), título de Noble (8 septiembre de 1533) y, mucho más tarde (10 de enero de 1964), el reconocimiento como «Fiel y de Ilustre Historia».

Las primeras segregaciones parciales del territorio insular se producirán con la declaración como «Villa exenta» de La Orotava, otorgada por Felipe IV el 28 de noviembre de 1648, así como igual beneficio a la Villa de Santa Cruz, otorgada por Carlos IVº por R.C. de 8 de agosto de 1803, coincidente con la formación de su Ayuntamiento e inicial confirmación como Capital de la provincia de Canarias.

Aunque la sede oficial del Capitán General y de la Intendencia se traslada al puerto de Santa Cruz en 1720, coincidiendo con la vigencia de las Intendencias reales, la reforma del mapa institucional local – emulando el modelo francés se inicia con la creación de las «Prefecturas» en 1810, que reconoce la de Canarias con sede en S.C. de Tenerife.

En 1812, las Cortes de Cádiz aprueba la constitución de 32 provincias que se modifica en 1813 con el Proyecto de ley de Bauzá que incrementa tales demarcaciones a 36. En 1817, en medio de las turbulencias políticas del reinado de Fernando VII, se procederá a crear 29 intendencias y 1 consulados.

Después de un nuevo ensayo en 1822 (Trienio Liberal), con la creación de 52 provincia (Canarias, con capital en Santa Cruz), la más sólida reforma local vendrá de la mano de Javier de Burgos define una estructura de 49 provincias, manteniendo la de Canarias, con capitalidad en Santa Cruz a pesar de la potente reacción en Las Palmas.

Por último, en 1836, desaparece el sistema histórico de los Cabildos o Consejos de cada Isla para, con pequeñas variaciones llegar al sistema municipal actual. Tenerife, en 1955, contará con 31 municipios.

El problema de la capital, vinculado alternativamente a la exigencia grancanaria de «división provincial», marcará la historia político-institucional de las Islas hasta el Decreto de Primo de Rivera (1927). El conocido como «pleito» insular tendrá un largo y tenso recorrido histórico que, sin duda, bloqueará reiteradamente la existencia de una base política institucional en Canarias hasta la aprobación, en 1982, del Estatuto de Autonomía de Canarias.