La Laguna bajo la “lupa” de los viajeros ilustres

Ante la escasa, aunque relevante, aportación cartográfica relativa a San Cristóbal de La Laguna, resulta esencial el conocer las principales percepciones y valoraciones de los muchos viajeros, naturalistas y navegantes que llegan a Tenerife y “suben” desde el Puerto hasta la Ciudad.

En general, se plantea una valoración de su carácter señorial, su buena traza urbana, sus edificios relevantes (en especial, los de carácter religioso) y, en general, su rango de ciudad de cierto nivel en el contexto de las principales urbes canarias.

Pasamos a reflejar, en apretada síntesis, algunas de las valoraciones que reflejan las notas de viaje de importantes visitantes históricos:

El factor inglés, Nichols, en el siglo XVI la tipifica como “hermosa”.

– El navegante Frutuoso, la caracteriza como residencia de hidalgos, mercaderes y labradores.

Torriani la define como la mayor y más poblada de Canarias, con más de 1.000 casas que, por lo general, son espaciosas con huertos de naranjeros y frutales. Clima frío y lluvioso, con densa niebla en invierno. El “lago” es utilizado para abrevar el ganado y casi desaparece en verano.

Alonso de Espinosa: “…ennoblecida con grandes y suntuosos edificios, espaciosas y anchas plazas y calles…”.

El franciscano Abreu Galindo la caracteriza como fría y húmeda, con buenas conexiones y bosques cercanos.

Sir Edmond Scory: “…la gran ciudad de La Laguna…(cuyo rocío) “…refresca la noche suficientemente..”. Destaca la “…belleza del trazado urbano, a pesar de la deficiente calidad de sus fábricas edificatorias…”.

Informe de los jesuitas (1613): “…tomadas las calles a cuerda…” y el “..trato de todo Tenerife está en ella…”.

Obispo Cámara y Murga (1629): “…Ay gente principal y de toda gente de naciones, por el mucho trato en todo género de cosas…”.

Navegante británico William Dampier (1699): “…Esta ciudad es grande, bien arruada y agradable de aspecto…Es menester confesar que, vista la situación de esta ciudad, sus jardines, emparrados y hermosa llanuera, su campo verde, su lago, su acueducto y la suavidad de sus aires, no puede dejar de ser una morada muy deliciosa…”.

George Glass (1764): “…La ciudad es la capital de la isla, y tiene dos iglesias parroquiales, tres conventos de frailes, dos de monjas, y tres hospitales…En esta ciudad no existe comercio ni ninguna clase de negocios, ya que la habita principalmente la gente acomodada de la Isla…”.

Viera y Clavijo (1766): “…plantada en una perfecta llanura, larga, ancha, las calles casi a cordel, bien cortadas, empedradas…grandes plazuelas, torres, buenos edificios…”.

R. Vernau (1876):“…Esta ciudad, antigua capital de la Isla, tiene hoy una apariencia triste que no anima al viajero a pararse…Sus calles, más desiertas que las de Santa Cruz, están bordeadas de casas con colores sombríos, de las que muchas caen en ruinas..En general, su aspecto es todavía imponente…”.

Bory de Saint Vincent: “…La Laguna es una ciudad vieja, llena de conventos. Labillardière dice que la mitad de su población son monjes. Es mayor que Santa Cruz…”.

Diccionario geográfico de M Vosguien: “…Bonita ciudad de la Isla de Tenerife, una de las Canarias, próxima a un lago del mismo nombre, tiene buenos edificios y una plaza muy agradable…”.

Tomo Iº, “Canarias”, de la Histoire de Voyages:“…La Laguna es una hermosa ciudad próxima a un bello lago, cubierto de pájaros de mar y halcones…Las casas están adornadas con jardines, parterres y terrazas, en los que se ven reinar largas alamedas de naranjos y limoneros; a la fuente principal de la ciudad llegan tubos de piedra elevados sobre pilares..; los acueductos, jardines, las alamedas de árboles, los bosquecillos, y el bonito lago, hacen de la ciudad una morada deliciosa…”.

Thomas Debary: “…La Laguna, como su nombre indica, fue una vez un lago. En la actualidad la describiría como una amplia zona de una meseta intermedia, rodeada parcialmente de montañas. Es muy productiva y está animada por muchas casitas blancas de campo y quintas…”.

Benigno Carballo (1852-1861): “…Estamos, viajero, en la ciudad de San Cristóbal de La Laguna; estamos en una de las ciudades de más renombre y fama en Canarias: ciudad de ricos propietarios y de títulos de nobleza; ciudad que fue la primera capital de la Isla y cuyos planos fueron trazados, según afirma la tradición histórica, por la mano misma del Adelantado…”.

Francis Coleman Mac-Gregor (1831): “…La Laguna es uno de los más hermosos lugares de Canarias. Casi todas las calles están trazadas a cordel y son anchas, bien pavimentadas y provistas de aceras. Las construcciones, que aún se conservan, de los primeros que llegaron aquí no dan testimonio de buen gusto ni de riqueza de los que las edificaron.. Las aproximadamente 1.500 casas de la ciudad constan, normalmente, de patio y jardín…”.

Muchos son, pues, los testimonios de la “lupa” de viajeros extranjeros, españoles y de otras islas.