Parques y jardines urbanos: los patios de las casonas laguneras

El naturalista francés Sabino Berthelot, buen conocedor de la foresta y flora de las Islas, en general, y de Tenerife en particular, nos dice:

“…Una de las cosas que más sorprende al entrar en la ciudad es la nota de verdor que cubre los tejados y los viejos muros: se trata de la vegetación espontánea favorecida por las lloviznas y la constante humedad del aire…Los musgos y los helechos crecen sobre los antiguos escudos heráldicos con los que las familias nobles decoran sus viviendas. Los verodes en flor se espesan, como bosquecillos de árboles enanos, en tejados, aleros o en el menor saliente, y recuerdas esos jardines chinos en que se empequeñece la naturaleza. Cuesta imaginarse el extraño efecto que producen estas nobles construcciones góticas cubiertas de plantas crasas…”.

Según el interesante y detallado trabajo efectuado en el Casco histórico de La Laguna por Wilfredo Wildpret y su equipo, iniciado a finales de 2002, el espacio del centro histórico ofrecen un catálogo de 129 especies de flora vascular, pertenecientes a 112 géneros y 68 familias, detectándose la mayor diversidad en los jardines del Instituto de Canarias “Cabrera Pinto”.

Plantas procedentes de los diversos continentes, con especial incidencia en los aportes del Atlántico (América, África y Europa).