Otras zonas rurales

Guamasa, El Ortigal y Los Rodeos, situados al noroeste del centro histórico, son una muestra de la historia rural de La Laguna, donde la oferta gastronómica, la cultura vinícola y el cultivo de cereales forman parte de la naturaleza de sus gentes.

Guamasa  toma el nombre de una princesa guanche (nativo prehispánico de la isla), cuya historia ha llegado a nuestros días en forma de trágica leyenda con distintas versiones; una de ellas cuenta que, Guamasa hija de Acaymo, último mencey (rey) de Tacoronte, se enamoró del joven gallardo Teguaro. Un amor imposible por  la diferencia de linaje. Buscaban el encuentro a escondidas y comprendiendo que su amor no sería aceptado se escaparon a un lugar escondido cerca de la laguna de Aguere. Al enterarse Acaymo se enfureció y la pareja recurrió a Tejina, hermana de Guamasa, para que mediara ante su padre. Acaymo acabó por aceptar la relación y la joven pareja se casó, recibiendo como dote una llanura junto a los Rodeos. Poco después de la boda, Teguaro protagonizó historias de amor con otras mujeres, lo que motivó que Acaymo lo desterrara. Teguaro se fue a las montañas y una noche perdió la vida al caer por un barranco, mientras Guamasa murió de soledad y tristeza en la llanura que lleva su nombre.

Leyendas aparte, tanto El Ortigal como Guamasa han sido desde la época prehispánica una zona de gran riqueza agrícola y ganadera: trigo, chochos (altramuces), árboles frutales, papas, verduras, vacas, cabras, ovejas, etc. Hoy día aunque ha disminuido la producción, la zona continúa manteniendo su carácter ancestral y no es extraño cruzarse con gente a caballo.

Un lugar destacado en Guamasa es el paseo de Las Acacias, muy cerca de la bajada del Boquerón, es una senda empredada y peatonal que en buena parte de su recorrido coexiste con el tráfico viario.

Una de las tradiciones que más enorgullece a los lugareños es el deporte vernáculo “La Lucha Canaria” que en la zona tiene una tradición de casi siete décadas. Desde el punto de vista gastronómico la oferta es amplia y variada, encontrándose desde los típicos guachinches hasta los más exquisitos restaurantes.

Las fiestas más importantes en El Ortigal se celebran a finales de agosto en honor a La Milagrosa, mientras en Guamasa son: en junio, la Romería en honor a San Isidro Labrador para agradecer los frutos de la cosecha, y en septiembre, la Romería en honor a Santa Rosa de Lima.

Los Rodeos, por su parte, también es conocido como el granero de Tenerife. Situado a cinco kilómetros al suroeste del centro de La Laguna, su paisaje queda marcado por las amplias llanuras en las que cultivan cereales. La utilización de estas tierras para su uso agrícola data desde la época de la conquista y, aunque la superficie cultivada ha disminuido notablemente en los últimos 20 años, aún se mantienen activas más de 230 hectáreas.