La persistencia básica de la “traza original”. El plano del casco

El casco de La Laguna es un buen ejemplo de la permanencia del núcleo fundacional de una Ciudad a través de los siglos. Su “traza urbana”, iniciada a finales del siglo XV (1946-1947), constituye una magnífico expositor de cómo se ha ido construyendo y reconstruyendo, sin perder esa traza original durante mas de cinco siglos.

Es, sin duda, por su riqueza de elementos arquitectónicos, sus espacios de uso colectivo y por su relevante espacio florístico uno de los mejores ejemplos de conservación de las Ciudades Patrimonio Mundial. Una ciudad plenamente accesible, de trazado llano y con un sistema de aceras que permiten una movilidad amplia a todos sus visitantes.