La fase del primer asentamiento (1496-1531). De la Villa de Arriba a la Villa de Abajo. El primer ensanche urbano (1531 a 1800). Los desarrollos urbanos en los siglos XIX y XX.

La fundación efectiva de la Ciudad se produce a finales de 1496, en ausencia del Adelantado – que se encuentra en la Corte- y bajo el impulso y dirección de su Teniente, Fernando Trujillo. Se concreta este primer asentamiento en forma de pequeñas casas de adobe y techumbres de paja en la conocida como “Villa de Arriba”, en las proximidades del “lago”.

Una vez retornado a la Isla Alonso Fernández de Lugo, el Adelantado, se procede a una reordenación del asentamiento, con la colaboración de su alarife Pedro de Llarena. El Adelantado y sus deudos inician un nuevo asentamiento en el lugar que se denominará “Villa de Abajo”, una vez que se institucionaliza el primer Consejo o Cabildo Insular y se fija la fecha oficial de “fundación” el 26 de julio de 1497, en función de la promesa de tal encomienda por el Adelantado a San Cristóbal.

Después de 1500, se ordena fabricar viviendas en la Villa de Abajo, con el impulso inicial de las Casas del Adelantado (en el lugar que hoy ocupa el Convento dominico) y en las proximidades del Barranco de Gonzaliánez. Desde finales de 1499, se activarán las actuaciones conducentes al desplazamiento del centro estratégico e institucional de la Ciudad a este nuevo enclave, al mismo tiempo que se presiona para frenar el desarrollo de la Villa de Arriba (1.500, se establece la prohibición de edificar y de reparar las pobres construcción allí ubicadas).

La construcción de la Plaza Mayor (hoy conocida como Plaza del Adelantado) se vincula a la construcción de la Ermita de San Miguel (1505) y de las casas de Alonso Fernández de Lugo (acabadas en 1506 en la parcela que hoy ocupa el Convento dominico).

La operación se completa, en 1515, con la división parroquial y la construcción de la nueva Iglesia de Los Remedios, ubicadas en el actual solar ocupado por la Catedral de construcción contemporánea. La Plaza de Los Remedios, a medio camino entre ambas Villas, adquiere una nueva centralidad religiosa y cultural que culmina el desplazamiento de los centros de poder urbanos.

El profesor Serra Rafols, pionero en los estudios históricos de la Ciudad e Isla, pone en cuestión que el diseño y despliegue de la trama urbana responda a un proyecto preestablecido:

“—Se ha hablado de un plan hipodámico, de cuadrícula, y se han hecho elogios de él por la relativa anchura de sus vías. Un examen más atento quitará esta ilusión, producida seguramente por los ángulos rectos de las esquinas laguneras—En realidad se trata de un abanico de caminos que partiendo de la plaza que rodea la Iglesia matriz de la Isla, la de Santa María de la Concebición- o Concepción-, van bifurcándose a medida que se acerca al barranco antes dicho (Gonzaliánez)…”.

La estrategia del Adelanto, no sin oposición de regidores del Cabildo y de algunos personajes relevantes de la Villa, pretende desplazar el centro estratégico, institucional y religioso del original de la Villa de Arriba.

En el período 1500 a 1517 se produce una intensa actividad, liderada por el Adelantado y sus alarifes, para propiciar una remodelación del espacio urbano lagunero. Como primera actual, poco después de 1500, la “traza a cordel”, con una cuadrícula de manzanas, en la Villa de Abajo (entre Los Remedios y San Miguel). Se inicia un complejo y tenso debate en torno al “amojonamiento” y la regulación urbanística de La Ciudad.

Una primera medida será el analizar la opción de ocupar parte de la dehesa, aún siendo comunal y de uso público. La otra controlar la materialización por sus beneficiarios de las datas para construir solares en el núcleo fundacional. En julio de 1509, el Adelantado ordena pregín sobre el control de asignaciones y medición de solares otorgados, completándose la actuación con el apoderamiento a Pedro de Vergara, regidor (1510) y el nombramiento de un técnico (alarife Diego Rodrigo), para efectuar consultas sobre nuevas edificaciones (1511).
En 1512 se produce la primera prohibición oficial del Cabildo para evitar los riesgos de incendio en edificaciones de casas pajizas, al mismo tiempo que se efectúan nuevos repartimientos de solares asociados a suelos para cultivo de viñedo y cereales en San Lázaro y Geneto (primera ampliación de espacio urbano). Ese mismo año el Cabildo y su Gobernador apoderan a Pedro de Vergara y Guillén Castellano para repartir nuevos solares y expropiar-redistribuir los ya otorgados y no construidos.

Asimismo, se reordena el hábitat de la Villa de Arriba y se autoriza la creación de nuevas calles con una anchura mínima de 20 pies (en torno a 5´5 metros). Fernández de Lugo efectúa una visita de inspección, en 1514, a los solares repartidos, ordenándose la expropiación de los no efectivamente edificados.

El debate intenso en el Cabildo sobre el alcance de las medidas de ordenación, las expropiaciones y la posible ocupación de la dehesa lindante con el Norte de la Villa, entre el Monasterio franciscano y las casas ya edificadas. Es un debate que se extiende desde 1514 a 1517, en que el Cabildo se pliega a las propuestas del Adelantado.

Ante el Escribano (notario), Vallejo, y en 1516, se trata el problema de los límites y condicionantes en el desarrollo urbano: “…que era bien y cosa muy conveniente poner límites e mojonamientos en el circuito de la dicha Villa, en manera que fuera dellos no se fagan mas casas ni se reparta más cosa alguna, porque la villa esté junta e no derramada…”.

El gran problema, como se reconoce en 1530, son los déficit de oficios, el desorden constructivo, la fragilidad e inseguridad estructural de grandes edificios civiles y religiosos y la emergencia de iniciativas hospitalarias y otras particulares que presionan el espacio concejil.