El proceso de conquista: sus etapas y efectos (1494- 1497). La historia de los “guanches alzados”.

La conquista castellana de Tenerife, después del primer desembarco en el lugar de Añazo (la actual Santa Cruz), tiene sus principales escenarios en que se dilucida el enfrentamiento con los indígenas en el Valle de Aguere, primero, y en la comarca de Acentejo, después. Un proceso marcado por dos fases bien definidas: la derrota castellana en el Barranco de Acentejo (actual municipio de La Matanza), en 1495, y la victoria castellana en 1946, en sus proximidades (La actual Victoria de Acentejo).

Se culminó oficialmente la conquista en 1496, se declaró oficialmente en 1947 y no se concluyó efectivamente hasta la segunda mitad del s. XVI, por la persistencia de los denominados “guanches alzados”, que se refugian en las zonas altas y boscosas de la Isla. Una situación que llevará a medidas restrictivas del primer Cabildo (o Ayuntamiento de la Isla), a través de resoluciones que obligaban a todos los habitantes a residir, primero en la Ciudad, y, después de 1515, en unos doce núcleos controlados por los conquistadores.